martes, 17 de junio de 2008

De los trompos, a los trompos.

Dan vueltas… vueltas… vueltas… esos incrédulos. Si, están juntos ahora, duermen allá… duermen…dicen ellos. El insustancial sentimiento me invade y me encoleriza. Ya se para qué no tengo que preguntar sobre eso…eso pues. Nada dejé, Y mañana, mañana se entrega, disculpa, disculpas, muchas a los que creen en. En pues. Que importan los incrédulos que dan vueltas, allá afuera el mundo se acaba. Se acaba pues. Aunque,… no… ni modo, se acaba pues.

lunes, 16 de junio de 2008

"938…"

Lavándome los dientes, me vi en el espejo y pensé. En. Escribo en un papel nuevo y un audífono no funciona… ya no te pienso, ya para qué, me digo. Un vaso resentido, un vaso tonto. . Te extraño de vez en cuando. Observo mi casa, pienso en ti… nunca tuvimos lo que se debía tener.

Que importa ya el espejo, que importa esa “pasta dental”… ocho números… incongruencias telefónicas. Llamo, y me convenzo de que no lo hice. Que puedo decir… ¿ya veremos? Exacto.

Ni la más mínima idea… no se si estás borracha… no se si estás con cólera…. Es lo más probable,… te quiero mucho, pero no lo digo de verdad… lo sabes. No lo digo de verdad, lo sabes.

Sueño extraño… y es porque en realidad no lo hago… me arrepentiré de haber escrito esto, me arrepentiré de haberte mandado esta cojudes al buzón,…me arrepentiré más.

No te quiero… pero necesito ese beso tuyo, una mirada, esa de las estúpidas… una respuesta abierta… el “te amo” nuevamente.

Ya, lo siento, no me acuerdo de mi número, pero se cuál es la dirección de nuestro llanto ¿nuestro llanto? Te quiero… pero olvidémoslo hoy. Olvidémoslo mañana. La.

El plano Gorio.

Era de madrugada y a Gorio le tocaba limpieza en la embarcación de Báe, su comandante. El infinito lago estaba calmado. Se puso a pensar en cuantas veces había creído que estaba observando el mismo lago que sus hijos. “Toda la ciudad del norte ha sido arrasada”…toda la ciudad. Gorio era hábil con la espada azul, uno de los mejores, uno de los más fieles a su rey. Uno de los más explotados.

Le habían dado la noticia hace una semana, tendría que ir a encabezar una batalla contra “los máscaras”, ese grupo de desalmados guerreros de armadura roja y sangre marrón. Él la encabezaría, destruiría el muelle de su nación, ingresaría a la ciudad, y sería asesinado. O al menos esos eran sus cálculos. Su gobierno estaba más que podrido. Era el único guerrero tan leal y tan estúpido como para hacer caso fielmente a las órdenes de su rey sin presentar pretextos.

Esa noche, le tocaba limpieza a la embarcación de su comandante Báe, el único hombre honesto que había conocido, el hombre que le habían encargado asesinar. Báe subía las escaleras, Báe no sabía nada, tenía que ser una sorpresa como había dicho el rey. Gorio y su espada azul… asesinarían a su último familiar.

viernes, 13 de junio de 2008

Se abrió la puerta y la enfermera entró a ver al paciente psiquiátrico carente de cuerdas vocales.

¿Estás feliz? No, que vas a estar feliz tú. Tú nunca estás feliz. ¿Estás riendo? No rías, tú no debes reír. ¿…? Eso es, ni reír ni sonreír.

¿Estás pensando? No pienses, anda, llora. Siéntete un poco más mal, un poco más. No me convences.

Mira tus brazos, míralos. ¿Están deformes no? Claro que están deformes. Observa tu estómago ahora, ¿lo ves? ¿No te gusta verdad?, claro, no te tiene que gustar, es horrible, y eso que no puedes verlo por dentro. ¿Alcanzas a verte las piernas? No, no te destapes, no quiero verlas. Pero no puedo evitar ver tu rostro.

¿Qué mas? Tú sabes que más. Sabes por qué debes sentirte aún más miserable. Yo no lo sé, pero puedes contarme. Cuéntame...cuéntame...¡Qué esperas!…

(Se abrió la puerta y la enfermera...)

domingo, 8 de junio de 2008

14 de enero.

Los últimos días he tomado conciencia de una confusión mental grave que invade mi cerebro. No es fácil pensar a fondo en esto. Sinceramente estoy espantado con este comportamiento que me toma por sorpresa muy seguido. Creo que empecé a pensar en esto tras leer los pensamientos del dueño de uno de los blogs por los cual me gusta vagabundear. En fin, lo cierto es que tengo un problema de adaptabilidad al medio en donde me encuentro, no se si llamarlo adaptabilidad rápida” ya que eso suena a beneficio. Sin embargo esto me perjudica. Si bien me adapto rápido, me aburro rápido. Es horrible. Había estado mucho tiempo en un medio al cual no podía soportar, era asfixiante, y deseaba con todas mis fuerzas trasladarme al medio en el cual estoy ahora.

Al fin, lo hice. Y me decía todos los días cuan maravilloso era estar aquí, en mi medio, sin duda era el lugar a donde pertenecía. Tenía sus defectos, como cualquier cosa maravillosa en esta vida.

Y ahora, al haber pasado un mísero año, las reacciones frente a mis deberes son las mismas, las que ya conocía. Me quedo frente a la computadora tratando de concentrarme en lo que debo hacer y sin embargo, vuelo. Vuelo más alto de lo que debería. Hace un par de horas, pensé en regresar por unos minutos a mi medio antiguo para tomar conciencia que el medio nuevo era increíble. Y me encontré con la horrorosa sorpresa que el medio antiguo me resultó muy atractivo.

No, en realidad, no exagero, no exagero nada. Odio esta situación que pienso se repetirá muchas veces en mi vida. Mi distracción, a pesar de todo, la tengo porque me fascina.


"Harold."

Mi ángel turquesa.

Nuestro ángel turquesa se especializa en hacernos sentir incómodos. Nos permite sentirnos desgraciados… a nuestras anchas. Y mira… ya puede transformarse en la más pura tristeza. Sé que esto te hace sentir aún más fea. No te preocupes mi amor, ayer te buscaré y te encontraré para trotar por el primer camino. ¿Te acuerdas?...

¡Ya!, cambia esos ojos, ayer te iré a ver para darte un beso rápido, un beso en los párpados. Ayer será mucho mejor, Nuestro ángel turquesa podrá estar una noche apenada, ya no seas tonta, si escapamos ahora, si lo hacemos, podremos abrazarnos. Ayer, ayer. Te quiero un poco más. A ti, y a nuestro ángel turquesa.


(Qué estás esperando)

viernes, 6 de junio de 2008

La ferretería.

Yeni se levanta. Yeni defeca. Yeni se abre paso en el pasadizo infestado de gatos. Yeni regresa a su habitación. Yeni abre un cajón y coge una botella. Yeni se traga media botellita de ron. Yeni intenta bañarse. Yeni saluda a su madre. Yeni vuelve a saludarla porque su madre es sorda. Yeni saluda a su hermano, este ni la mira. Yeni le abre la puerta al perro. Yeni camina cuatro cuadras abajo. Yeni compra una cerveza. Yeni se la bebe al frente de la tienda desolada. Yeni compra dos botellas de ron y se las guarda con la bolsa de mercado. Yeni camina hacia el mercado. Yeni compra agua helada. Yeni compra la mitad de la comida. A Yeni se le seca la garganta. Yeni compra mas agua helada. Yeni termina de hacer las compras. Yeni compra agua helada. Yeni bebe ron. Yeni bebe ron. Yeni atiende a los clientes de su ferretería. Yeni compra agua. Yeni bebe agua. Yeni bebe agua. Yeni bebe ron. Yeni saluda a un vecino. Yeni insulta a su tía esquizofrénica. Yeni bebe ron. Yeni bebe ron. Yeni insulta a su madre. Yeni coquetea con un borracho. Yeni se ría grotescamente. Yeni bebe ron. Yeni bebe cerveza. Yeni recibe a su tío de visita. Yeni atiende la ferretería. Yeni compra agua. Yeni bebe tres litros de gaseosa. Yeni llora. Yeni bebe ron. Yeni siente la mano de su tío en su trasero. Yeni atiende la ferretería. Yeni bebe ron. Yeni cierra la ferretería. Yeni compra mucha agua helada. Yeni bebe ron. Yeni ve de pasada a su tío desnudo en la puerta del baño llamándola. Yeni se despide de su hermano. Yeni bebe ron. Yeni se despide de su madre. Se vuelve a despedir. Su tío la sigue llamando. Yeni se despide de su madre. Nuevamente. Yeni entra a su cuarto y le hecha llave. Yeni llorando levemente bebe ron. Yeni eructa por millonésima vez. Yeni bebe ron. Yeni duerme. Yeni sueña que vuelve a nacer en otro país. Yeni se levanta. Yeni está sucia.

Otra cabeza muy perdida.

No era cualquier día. Ella insiste en que si. Pero yo se que no era como cualquier día.
Estaba preciosa como se supone que debería estar. Sin embargo debió haber sucedido algo, algo que no habíamos recordado, pero sin duda lo habíamos planeado. No tenía un calendario en mi bolsillo verde como es de costumbre, pero no me hacía falta uno, era claro todo, ella viendo televisión a bajo volumen. No me observó, no noté su respiración, el mantel de la cómoda no estaba. Tuve un recuerdo próximo a una conversación sobre golpes en los senos de una mujer. Mi cerebro tuvo el recuerdo próximo a imágenes de cuellos, manos, colmillos, bellos. Decidí regresar a la cocina, pero todo estaba sucio. En el garaje guardaba clavos…

En nuestra cama la menstruación fue muy cómica. (Risas)… (Gemidos de pena).

Ella no quiere testificar sobre mi cabeza. Todos aquí me dicen que me deje de hacer el idiota. Me golpean y hablan sobre un especialista, sobre una amenaza, sobre mi martillo y mis clavos, sobre mi princesa rojita… y muy de lejos sobre muchos de mis sueños y recuerdos.